BRONCKART: Los textos y su Estatuto
BRONCKART
LOS TEXTOS Y SU ESTATUTO
BRONCKART, Jean-Paul (2004): Los textos y su estatuto: consideraciones teóricas, metodológicas y didácticas. En: Actividad verbal, textos y discursos. Por un interaccionismo socio-discursivo. Madrid: Fundación Infancia y Aprendizaje (Orig.: Activité langagière, textes et discours. Pour un interactonisme socio-discursif, Editions Delachaux et Niestlé), cap. 2: 47-58 (Recensión y comentarios por Juan Carlos Paradiso (JCP). El texto no se transcribe literalmente, salvo cuando se indica entre comillas. (Los superíndices indican número de página del texto original)
Una lengua natural sólo es aprehendible a través de las producciones verbales efectivas, y éstas toman aspectos muy diversos, sobre todo porque se articulan con situaciones de comunicación diferentes. Y lo que llamamos textos son esas distintas formas empíricas de realización.
Parece que Bronckart llama texto a lo que Bajtin llama enunciado. Luego se verá que corresponde a la designación de discurso de la mayoría de los autores, por lo menos dentro de la bibliografía más conocida por nosotros. (JCP)
Si bien toda lengua natural parece estar conformada por reglas de un sistema, éstas sólo pueden identificarse y conceptualizarse por un procedimiento de abstracción-generalización, a partir de las propiedades observables de los diversos textos en uso en una comunidad.
En razón de este doble estatuto de las lenguas naturales, las filosofía y las ciencias del lenguaje se desarrollaron en dos direcciones distintas. Por un lado el estudio del sistema de la lengua; por el otro, el estudio de la estructura y del funcionamiento de las diferentes clases de textos que se utilizan.
El primer tipo de estudio - del sistema de la lengua - procede de un enfoque metodológico que podríamos llamar interno, hace abstracción de las condiciones efectivas de la producción verbal, es decir no considera las situaciones de comunicación. Desemboca en la elaboración de gramáticas. El enfoque es legítimo, en cuanto algunas unidades, categorías y reglas de una lengua son definibles independientemente del contexto de utilización y pueden considerarse como propiedades del sistema. Pero como toda abstracción tiene limitaciones, pudiendo servir para definir caracteres estructurales hasta el nivel de oraciones y no más allá. Incluso hay algunas oraciones que no pueden ser definidas sin no se toman en cuenta el contexto y el co-texto.
Los trabajos del segundo tipo parte de los diferentes textos, estudiando las producciones verbales en sus dimensiones empíricas efectivas, y se centran en el análisis de la organización y el funcionamiento de los textos. Aunque ciertas corrientes lingüísticas o de la Psicología Cognitiva abordan desde una perspectiva estrictamente interna, la mayoría de los enfoques contemporáneos adoptan una metodología externa o contextual. Así, analizan las relaciones de interdependencia entre las características de las situaciones de producción y características de los textos y el efecto que ejercen los textos en los receptores o interpretantes. Las propuestas de Bronckart se inscriben en esta corriente.
Los diferentes niveles de aprehensión de los textos
En una primera acepción muy general, la noción de texto puede aplicarse a toda producción verbal situada, oral o escrita ... Hay muy diversos textos y de muy distinta dimensión, pero los textos tienen características comunes:
- Todo texto está en relación de interdependencia con las propiedades del contexto en el cual es producido;
- Todo texto presenta un modo determinado de organización de su contenido referencial;
- Todo texto se compone de oraciones articuladas unas con otras, según reglas de composición más o menos estrictas.
- Cada texto, finalmente, pone en práctica mecanismos de textualización y de asunción de responsabilidad enunciativa destinado a asegurar su coherencia interna.48
Así pues, en este primer sentido, la noción de texto designa toda unidad de producción verbal que vehiculiza un mensaje lingüísticamente organizado y que tiende a producir en el destinatario un efecto de coherencia. Y por lo tanto esta unidad de producción verbal puede considerarse con la unidad comunicativa de rango superior.
Con esa noción de texto el autor sostiene que adopta tanto la acepción corriente del término (que designa todo ejemplar de producción escrita ...) como la acepción más amplia que se ha propuesto recientemente en el uso científico (que aplica también el término a las unidades comunicativas producidas originariamente en modalidad oral, tales como las conferencias, las conversaciones, los sermones, etcétera). Bronckart retoma el tema en el capítulo 5 (pp 87)
Hay una inconsistencia lógica en este planteo. Si aceptamos el término como designando a toda unidad comunicativa, sea escrita u oral, cuando hablamos de las producciones escritas deberíamos introducir la especificidad: por ejemplo ‘texto escrito'
Hemos llamado texto a toda unidad de producción verbal situada, finita y autosuficiente (desde el punto de vista accional o comunicativo). Y en la medida en que todo texto se inscribe necesariamente en un conjunto o en un género, hemos adoptado la expresión género de texto en lugar de la de género de discurso.50
A pesar de que todos los textos tienen estas características comunes, hay una gran diversidad en los textos observables, dadas por características diferenciales. Entre esas características diferenciales distinguiremos las ‘clases de textos' y por otra parte, las diferencias que resultan cuando cada productor individual reproduce una clase de texto y lo adapta a la situación de comunicación particular en la que está implicado.
Vamos a llevar esta formulación de Bronckart hasta sus últimas consecuencias. Se desprende que las variaciones más estables serían las de ‘clase' , mientras que las situaciones comunicativas y el productor individual introducen variaciones que serían secundarias.
Esquemáticamente:
Clases de textos --> reproducción individual s/situación = variaciones
Las clases de texto (pág 48) se omite en esta recensión
Tipos de discurso (pág 50) se omite en esta recensión
Los textos singulares o empíricos (pág 50) se omite en esta recensión
Planteamiento metodológico general (pág 51) se omite en esta recensión
Algunas consideraciones didácticas pág 55
Al comienzo del capítulo se expusieron dos modalidades de aproximación al lenguaje: las que se centran en la unicidad de la lengua como sistema, y las centradas en la diversidad de los textos y en las relaciones deéstos con el contexto de producción.
Pese a que los dos enfoques son complementarios, la historia de las ideas lingüísticas está marcada por la preeminencia de una dimensión: el sistema de la lengua vendría primero y los textos serían una aplicación secundaria. En la perspectiva representacionalista heredada de Port-Royal , el lenguaje serviría primeramente para traducir la lógica del mundo y la de las operaciones de pensamiento, y sólo a continuación serviría para transmitir esas representaciones verbalizadas. Esta idea de la primacía de la representación sobre la comunicación es la que continúan los trabajos de Chomsky (ver el lenguaje y el entendimiento) y los cognitivistas. Todo indica la preexistencia de un sustratoverbal, universal e innato, sobre cuya base se habrían desarrollado luego las lenguas y los géneros textuales.
Este posicionamiento epistemológico dominante ha prevalecido a la hora de articular la pedagogía. Los métodos tradicionales aconsejan primero un enfoque gramatical, sobre cuya base los alumnos luego desarrollarán una habilidad textual, tanto en sus aspectos de producción como en los de comprensión-interpretación.
Este esquema afirma que los conocimientos del sistema pueden aprovecharse para la producción e interpretación textual. Pero la observación de la práctica muestra que en realidad son otros conceptos, surgidos sobre todo de la tradición retórica, los que se aprovechan para esos menesteres.
En las últimas décadas se han producido algunos cambios, pero aún es prevalente la posición de primacía de la lengua. Por otra parte, se asiste a una revalorización de la enseñanza textual misma, que intenta desarrollar primero en el alumno unas sólidas capacidades de producción, antes de la iterpretación.
Pero se plantean una serie de problemas. Por ej., cómo articular las nociones de la enseñanza gramatical de oraciones con las nociones de las ciencias de los textos?. Son nociones difícilmente compatibles. Por ello, sigue sin resolverse el problema de la transferencia de la gramática a la enseñanza-aprendizaje de los textos.
En el cap. 1 hemos mostrado el marco epistemológico general de nuestros trabajos. Lo primero son los textos, y el sistema de la lengua no es más que un constructo secundario. Con este cambio radical de perspectiva teórica se podría intentar un procedimiento didáctico ideal, que consistiría en comenzar la enseñanza de la lengua por actividades de lectura y de producción de textos, para posteriormente articular con este procedimiento inicial unas actividades de inferencia, y más tarde de codificación, de las regularidades observables en el corpus de textos trabajado.
Tanto la inferencia como la codificación a las cuales nos referimos versarían primeramente sobre las regularidades de organización y de funcionamiento de los géneros textuales, y de los tipos de discurso, en sus relaciones con los contextos de producción.
(...)
Este recurso, que podríamos llamar inductivo, que parte de la lectura de textos y de la observación de regularidades - que obviamente deben surgir de la comparación, se parece bastante a lo que hemos desarrollado para la enseñanza de los tipos textuales en el aula. (J.C. PARADISO & A. SÁNCHEZ CÁBACO: ver en este blog)
(...)
Con todo, este esquema ideal de enseñanza de la lengua no nos parece aplicable tal cual, en primer lugar porque una reforma pedagógica no puede consistir en una aplicación o en una transposición directa de concepciones teóricas al campo de la práctica.
(...)
Opinamos que se debe optar por un compromiso de consenso entre las dos posturas y, en tal caso, desarrollarse según dos ejes paralelos:
- Por un lado tendríamos, partiendo de la base de un corpus de oraciones o enunciados seleccionados, la práctica de actividades de inferencia y de codificación que conduzcan al dominio de las principales nociones y reglas del sistema de la lengua.
- Por otro lado, y de manera simultánea, habría que considerar, a partir de la base de un corpus de textos empíricos también seleccionados, la práctica de actividades de sensibilización ante las condiciones de funcionamiento de los textos en su contexto comunicativo, a fin de fomentar la conceptualización de algunas reglas de planificación y de textualización.
Pero esa solución de compromiso no es aceptable si al mismo tiempo no se sume el reto de que los conceptos construidos en el marco de la enseñanza gramatical puedan ser instrumentos generalizables a las actividades de producción y de interpretación de textos.
Observamos que Bronckart, a pesar de proponer una solución de compromiso, que contemplaría tanto la necesidad de conocer reglas de la lengua como los enunciados particulares, en ambos casos empieza con enunciados seleccionados, de manera que el movimiento siempre empieza desde abajo (enunciados empíricos) y luego habrá un movimiento ascendente de generalización o inducción. Finalmente, advierte que la gramática (es decir la vía deductiva) sólo servirá si efectivamente puede usarse en la producción textual (JCP)
